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Así, llena de vida ofrece sus conocimientos en el Departamento de Programación de la Facultad 2. Foto: Karel Valdés Montesino

Aniversario 15 de un sueño de Revolución

Abel Castillo Noriega |
21 de Septiembre de 2017 / 11:45 am

Así, llena de vida ofrece sus conocimientos en el Departamento de Programación de la Facultad 2. Foto: Karel Valdés Montesino

En medio del fragor por los 15 años de la Universidad de las Ciencias informáticas (UCI) sale a relucir el nombre de Bárbara Laborí de la Nuez, quien han dejado su impronta en este centro de educación superior.

Resulta una mujer modesta, que no menciona todo cuanto ha logrado en el campo científico, sus recuerdos prefiere dedicarlos a aquella etapa en la que siendo profesora de la CUJAE la sedujo la idea de pertenecer a una institución que ideara el hombre más universal con el que había entretejido su destino.

“El Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, siempre ha sido una figura importante en mi vida y constatar que él era la persona que veía los logros de esta casa de altos estudios como suyos, y saber que yo podía contribuir a desarrollar la idea que el concibió, me ha marcado como mujer y profesional”.

Así, llena de vida y dispuesta a ofrecer sus conocimientos en el Departamento de Programación de la Facultad 2 se muestra la profesora Bárbara, quien ha ocupado varias responsabilidades en esta institución que considera su segunda casa.

“Esta institución ha tenido algo muy importante, que siendo uno de los centros de educación superior más joven de Cuba ha alcanzado logros relevantes como lograr una especialidad diferente a la que se estudiaba en nuestro país, en la cual se vincula la producción y la formación.

“La UCI me dio la posibilidad de saber de que yo podía hacer cosas las cuales no pensé, me desarrolló habilidades como trabajadora y me ayudó a ordenar mi vida porque tenía que combinar varias responsabilidades. Me ha desarrollado la capacidad de trabajo y me ha permitido plantearme retos mayores, además me ha hecho sentir que he podido influenciar en las nuevas generaciones que se incorporan a esta Universidad”.

En este periodo no ha habido tarea que no haya contado con la presencia de esta mujer que conoce a fondo este proyecto porque estuvo entre las primeras personas que lo valoraron.

“Pertenecer a la UCI tiene una connotación importante por todo lo que hemos aportado a la informatización de la sociedad nacional y la contribución que ha hecho este centro a la economía del país y a la colaboración con naciones hermanas”.

En el transcurso de la entrevista van surgiendo interrogantes que ella se encarga de despejar porque intercambiar con esta profesional de profundos conocimientos es una clase magistral.

“Aunque a lo largo de este periodo he cumplido con varios roles, transmitir mis conocimientos a las personas de mi entorno es de las cosas que más me reconfortan”.

La esencia de esta Universidad se sustenta en maestros como Bárbara Laborí de la Nuez quienes entregan su alma para que las nuevas generaciones sigan defendiendo y acompañando a la Revolución.