Elizabeth, en la punta del Iceberg | Universidad de las Ciencias Informáticas
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Elizabet Reinosa Aliaga.

Elizabeth, en la punta del Iceberg

Tania García Torres |
13 de Noviembre de 2014 / 2:10 pm

Elizabet Reinosa Aliaga.

Las cuentas, incluso cuando se trate de dotes literarios, no fallan. La holguinera de origen bayamense, Elizabeth Reinosa Aliaga, ha sido durante años, una de las estudiantes más premiadas con cinco u ocho obras en los Festivales de Artistas Aficionados de la UCI.

Reinosa juega con los colores, con la muerte, las sombras, la oscuridad y la soledad en casi toda su obra. Sus versos incesantemente van a Ensayar la muerte. Y lo mismo encontramos cartas con muertes en rojo, que un muro con ladrillos blancos o algo tan serio como las pequeñas muertes en bolsa. Quizás sea porque Ahí está la del abuelo en bolsa gris y negra. Probablemente la autora anda Por otras muertes y surfea por otras Aguas cuando acuña que vivimos en una isla de agua.

Y precisamente, esta joven escritora, graduada de Ingeniería en Ciencias Informáticas en 2012 y que publicó el cuaderno de décimas En la punta del Iceberg con la Editorial La Luz de Holguín en 2011, concursará por la UCI en el venidero 22 Festival Nacional de Artistas Aficionados a celebrarse en Santiago de Cuba del 16 al 22 de noviembre en el Teatro Heredia.

_ ¿Con qué obras y en qué géneros competirás en el Festival nacional?

_ La obra seleccionada para participar en el festival nacional, es un conjunto de poemas titulado Ensayar la Muerte.

- ¿Las obras fueron escritas para el Festival? ¿Cuál es el proceso de creación que sigues?

- No precisamente. Los poemas forman parte de un cuaderno que comencé a escribir hace casi tres años y que titulé de esa forma: Ensayar la Muerte. Mi proceso de escritura siempre está cambiando, tal vez porque trato de ajustarlo a mi ritmo de vida y a las experiencias que incorporo día a día. Por lo general el acto de escribir siempre es lo último, después de mucho madurar el poema y de sentir que ya es momento de soltarlo.

- El año 2006 resultó quizás el más productivo para ti. Ganaste el Premio Nacional José Antonio Echeverría de Poesía, el Premio BlancOlvido, el segundo Premio Poesía Mural, Mención Nuevas Voces y Mención Primitivo Arcos. ¿Qué inspiraciones tuviste?

- El 2006 fue sin dudas muy bueno para mí. Aunque no creo que haya sido el más productivo desde el punto de vista creativo, fue un año en el que comencé a definirme como escritora, además obtuve algunos premios que me dieron impulso para seguir escribiendo y para tomar con más seriedad la literatura.

“Las mayores inspiraciones-motivaciones en aquel momento provenían del taller literario municipal de Holguín Pablo de la Torriente Brau, del cual era miembro. Ahí conocí a escritores que luego pasarían a ser figuras reconocidas no solo en la provincia, sino en todo el país. Fue una época muy bonita, de gran experimentación y definición artística, que me permitió trazar el camino por el cual transito en este momento.”

- Hay temas frecuentes en tus poemas como la alusión a la muerte, los colores, el amor… ¿Por qué?

- A veces pienso que no es el escritor el que escoge los temas, sino que son precisamente los temas los que van conformando al escritor. El amor y la muerte son dos temáticas tan antiguas como el hombre mismo y que me han elegido no de manera casual, sino que son producto de las circunstancias. No es que desee hablar de ellas en mis poemas, es que simplemente no tengo otra opción.

- Informática y poesía ¿Cómo las conjugas?

- Ser informática y escritora no creo que sea tan difícil. Lo complicado es ejercer ambas profesiones al mismo tiempo, es estar haciendo una cosa y querer y necesitar hacer otra. Las conjugo lo mejor que puedo, pero casi siempre una queda en desventaja.

-Hace ocho años alcanzaste un premio nacional en Poesía. ¿Cuáles son tus aspiraciones ahora?

- En el 2006 obtuve el premio nacional de poesía José Antonio Echeverría (convocado por la Cujae) llegó en el momento en que comenzaba a tomarme en serio el oficio de escritora. Ya había obtenido cierto reconocimiento en mi provincia (Holguín), pero este fue el primero de carácter nacional. Fue muy estimulante y me hizo emprender nuevos desafíos.

“Ahora mismo mis aspiraciones están más enfocadas en la publicación. He tenido la oportunidad de publicar mi poesía en varias antologías cubanas y latinoamericanas y de que la editorial La Luz diera a conocer en el 2011 un pequeño cuaderno mío de décimas titulado En la punta del Iceberg, pero creo que ya es momento de que publique un libro de mayor formato y visibilidad. Tengo muchos deseos de llegar al público lector, esa es mi aspiración más inmediata.”